PENSAR ALTO

09/10/2020

PENSAR ALTO

No cabe duda que tener un objetivo claro invita a ponerse a trabajar para conseguirlo, hace más llevadero el trabajo para alcanzarlo y es motivador. Pensar alto, sin miedo a los grandes objetivos, es fundamental para crecer, para avanzar, para trabajar incluso en aquello que aparentemente es irrelevante, que no gusta, pero que lleva al fin propuesto. Esto que es claro nocionalmente, en la práctica diaria no siempre lo es. El mismo trabajo, igual aprendizaje, parecido cansancio, según el objetivo de quien lo lleva a cabo, puede tener características bien distintas, que dependen de lo que brilla en la mente de quien se esfuerza para conseguirlo, como una estrella a la que hay que alcanzar.

Valga una vez más la conocida anécdota, tantas veces repetida y siempre sugeridora de lo acontecido mientras se construía la inigualable catedral de Chartres. Un mes de agosto, con un calor sofocante, acertó a pasar un viandante extranjero que, asombrado al ver el trabajo agotador de aquellos hombres, se acercó a un cantero y le preguntó: "¿Qué hace? ". La respuesta airada sonó casi como un insulto: "¿No lo ve? Picar piedra como un esclavo, sudando, agotado bajo esta solana, con una sed que me mata... y con lo que me falta!..." La misma pregunta la hizo a otro de los canteros, que sin mirarle y casi murmurando, contestó "Aqui, haciendo lo que me han mandado.. tengo familia que alimentar". Sorprendido al ver a otro cantero en la misma situación, pero cantando y sonriendo, lo contempló un rato hasta que se acercó a preguntarle tambien "¿Qué está haciendo?". La respuesta le impresionó: "Una Catedral, señor, ¡estoy construyendo una catedral!" 

A pensar alto también se aprende. 

 


Entrar

¿No tienes cuenta? Join